lunes, 6 de julio de 2020

¡Feliz cumpleaños a mi!

¡Hola a todos!




El jueves 9 de julio cumplo 48 años. Pensé que los iba a recibir más regia que nunca, con el pelo rubio platinado y con un corte de pelo increíble. Pero pues como ya sabemos, este 2020 nos ha enseñado - entre otras cosas- es mejor no hacer planes.

Escribo este post, prácticamente, a dos días de mi cumpleaños. Siempre me ha gustado contar que voy a cumplir años, no suelo celebrar con una fiesta, pero sí me gusta hacer toda la previa del show, es el bullying colectivo que desde que me acuerdo le hago a la gente que quiero, jejejeje. Es casi que una tradición que este año por cuenta de la pandemia de popó que estamos viviendo, casi se me pasa. 



Le tenía toda la fe del mundo a este año, al de mis 48. Hace 5 años me quebré financieramente. Tuve serios, muy serios problemas económicos de los que todavía me estoy recuperando. Problemas que me llenaron de miedo y que me llevaron a pensar en esos años que ya estaba muy vieja como para volver a emprender, pero el año pasado tuve una inyección de energía por cuenta de GORDA  y pensé que el miedo a volver a quebrarme había quedado en el pasado y que era hora de volver a empezar. Y pasó esto. Pasó esto que nos tiene la vida como medio congelada, pero claro, lo importante todavía con buena salud y eso es lo único que cuenta en estos momentos.


El asunto es que el jueves voy a celebrar mi cumpleaños No.48 con un gran abrazo de mi Toñete y comiendo Locro (una sopa típica de norte de Argentina que se come en invierno).  No estaré mona (rubia), ni pelinegra ni canosa. Eso sí, más ojerosa, arrugada y teticaída que nunca. Así recibo mis 48. ¡Ojo! no por eso, menos regia.  Porque la "regietud", no está en las ojeras, ni el pelo a medio pintar ni las tetas cada vez más caídas, ni en la cantidad de velas en la torta de cumpleaños.

Además, este año complejo y raro, más que nunca, hay que celebrar que logramos cumplir un año más. 




¡Feliz cumpleaños a mí! 💫💫💫💫💫💫💫💫



lunes, 29 de junio de 2020

Así viven la cuarentena varias amigas en diferentes lugares del mundo

¡Hola a todos!

Este era un Post/Entrada que tenía pendiente de publicar hace varios días. La idea inicial era que fuera parte del que publiqué la semana pasada sobre el Desahogo de la cuarentena 👉Desahogo👈 Después pensé que iba a quedar muy largo y que era mejor darle todo el espacio a mis invitadas.

¿Invitadas?

Sí, le pedí a varias amigas que viven en diferentes partes del mundo que me contaran, de la forma que les pareciera mejor, su experiencia de cuarentena en sus lugares de residencia. Les pedí Foto, video y texto para que fuera más dinámico. Este Post/Entrada es de ellas para cada uno de nosotros.


Cuarentena desde algún lugar del planeta

Piedad Granados
Periodista
Mortara, Italia


Se desvaneció el domingo. Otro domingo. El desierto es la constante. Hasta mi musa se tomó un día de descanso. Desapareció. Yo me inyecté música por las venas.  Me alimenté de  letras durante los tres momentos más importantes del día.  Repasé  lienzos de  artistas famosos y desconocidos. Hasta me boté en la lírica, en el fútbol, en las tiras cómicas  buscando algo de historia.   Pero  mi mente ahí,  en silencio. Peor aún, con  sonidos destemplados.   Como las cuerdas del guitarrista del lado . Como los versos del poeta  callejero. Como los aplausos silenciosos.  Ese forastero asesino se está robando la energía.  Mira la tele,  me recomiendan en el chat. Corre, salta, dicen otros. Colórate los cabellos. Eso hago.  Habla contigo misma, abrázate, dicen los terapistas.  Ya escribí todo en la lista, en la lista de pendientes. Lo haré. Lo juro. Ahora quiero quitarme este velo  que no me permite avanzar.   Desenredar la madeja de lana  para tejer  un nuevo comienzo.    El reloj no me da confianza. Él continúa su camino sin inmutarse.  Sin mirar sus huellas caminadas. Voy a seguir su ejemplo. Voy a tomar de nuevo la ruta sin mirar atrás. Seguro mi musa estará refundida en el futuro cercano. 



Piedad Granados / Periodista / Mortara, Italia / @PiedadGranados


Lina Arango

Abogada

Barcelona, España

@linulera


Confinamiento entre dos mundos






Cuando Laura me invitó a escribir sobre mi experiencia en el confinamiento no tenía realmente muy claro qué decir, porque no sé si algunos de ustedes también, pero estos meses de incertidumbre son difíciles de describir y resumir en pocas palabras.

Nunca como ahora ha sido tan evidente que la vida es incierta, que no sabemos qué nos depara el mañana y que no siempre es tan fácil ver el futuro con optimismo. Pero si algo ha marcado esta experiencia para mí, ha sido vivirla en dos tiempos simultáneamente. Vivo en España desde hace 3 años, soy española desde hace 8 meses, y cómo siempre lo he dicho en Twitter ha sido un camino muy bonito hasta llegar a obtener la nacionalidad, pero con ella también llegó un sentimiento que nunca había experimentado y es el dolor de tener dos patrias.


Cuando la pandemia estalló en nuestras caras el 14 de marzo y nos ordenaron a los españoles quedarnos encerrarnos en nuestros domicilios, todos pensamos que sería por muy poco tiempo, un par de semanas y ya está - decíamos - sin embargo, 3 meses después seguimos estando encerrados aunque ya en lo que en España han llamado la desescalada,  que no es otra cosa q volver a salir pero despacio y con miedo. Estos meses han sido de mucha tristeza y dolor, por lo que estaba ocurriendo en España, con gente cercana y en general, donde hemos tenido casi 30 mil fallecidos por Coronavirus, cientos de miles de personas enfermas - yo entre ellas, aunque aún sin confirmar - personas que se han quedado sin trabajo o han tenido que cerrar sus empresas, otros; como es el caso de mi familia que hemos visto reducidos nuestros ingresos económicos. Así pues, han sido meses de zozobra, desconcierto y sin embargo, momentos familiares entrañables que nunca vamos a olvidar, vaya dicotomía. Pero para volver a lo que quería transmitirles, cuando ya por fin empezamos a ver un poco la luz al final del túnel de este lado del charco, resulta que en mi Colombia natal la situación comienza a complicarse por lo que este carrusel de emociones vuelve a arrancar, sobre todo porque allí se encuentran las personas que quiero y que pueden ser más vulnerables a esta situación.


Un punto en particular me ha inquietado, he tenido la sensación de que mis vivencias han estado muy presentes en mucha gente que me rodea, por lo que mientras aquí la situación va poco a poco tranquilizándose y retomamos nuestras vidas, en los lugares donde la situación aún es crítica tengo la percepción de que hay una relajación en cuanto a ver el peligro cerca. Ya nos lo han dicho por activa y por pasiva este COVID-19, coronavirus o como quiera que se lo queramos llamar a este Virus inmundo, llegó para quedarse, para cambiar nuestras costumbres, para dejarnos mucho dolor y sentimientos encontrados, replantear nuestras vida y metas, poner en evidencia la fragilidad de nuestras vidas, nuestro sistema económico.


Creo que la idea de este escrito era llegar a alguna conclusión esperanzadora, sin embargo y mientras estemos todavía en la cresta de la ola, es muy difícil ver con perspectiva como acabará esta historia. La única enseñanza del confinamiento que tengo clara es que la debemos tratar de ser felices día a día con lo que hay, porque mañana todo puede cambiar.Y cómo dijo @Ana_trina tratar de disfrutar este eterno y tedioso Martes...



"El Mediterráneo es lo que me ha dado esperanza estos meses. Verlo y pensar que voy a volver a cruzarlo pronto para ir a verlos", Lina Arango.



Melissa Zuleta Bandera
Periodista

París, Francia

@mezuba




Aunque los días parecían todos iguales y a veces sentía aburrimiento o frustración por no poder salir, trabajar, ver a mis amigos o simplemente sentarme en un parque a tomar un poquito de sol, en general la cuarentena fue un tiempo tranquilo para mí. Cuando me sentía desesperad o asustada, trataba siempre de recordarme a mí misma que mi situación, aunque atípica, era mucho mejor que la de muchas otras personas en estas circunstancias, y que debía ser agradecida por eso. La cuarentena trajo algo positivo para mi familia: aunque siempre nos manteníamos en contacto por Whatsapp, al estar tan desocupados nos pusimos a hablar por videollamada todos los días a la misma hora, y ha sido una maravilla. Nos sentimos más cerca que antes. 



Melissa Zuleta Bandera / Periodista /París, Francia / @mezuba


Luisa Arango

Periodista

Darwin, Australia

@luisaaleja



Vivo en Darwin, una ciudad pequeña y remota en Australia. Aquí, como en el resto del país, se ha logrado "aplanar la curva" con éxito y no se ha registrado ningún caso de COVID-19 en 52 días. Debo decir que este resultado se debe a la acción rápida de las autoridades, pero sobre todo, a la cultura ciudadana.


Estuvimos en cuarentena en Marzo y Abril y la gente sencillamente obedeció las reglas. Nadie quería que aquí pasara lo mismo que pasó en Italia o España así que todo el mundo se encerró en casa y todos los establecimientos públicos cerraron, excepto los supermercados, farmacias y estaciones de gasolina. Como consecuencia, mucha gente perdió su empleo, pero el gobierno australiano rápidamente en encargó de brindar la ayuda financiera necesaria a todos los afectados, dándoles un salario mínimo quincenal que cubre las necesidades básicas. Eso claramente ayudo a mantener el orden público y a que la cuarentena funcionara.


Actualmente, cada estado avanza en etapas a diferentes velocidades, según su situación de salud pública y las condiciones locales. En Darwin, el comercio ha reabierto, incluyendo centros comerciales, restaurantes y bares. Lo único que permanece cerrado son las fronteras con el resto del país así que no tenemos visitantes ni turistas, pero gozamos de una vida casi normal y de mucha libertad en comparación con otros lugares del mundo. En realidad, soy muy afortunada al vivir acá, pero como dicen por ahí, no hay felicidad completa, pues mi familia vive en Colombia y he seguido las noticias atentamente y es muy triste ver que tanto el gobierno como la ciudadanía siguen tomando decisiones muy desacertas.



No me llegó video de Luisa, pero les comparto video de Darwin que encontré en Youtube.

Laura Pereyra

Periodista

Río Cuarto, Argentina

@yolamasgorda




Dicen que todos atravesamos en algún momento un hecho histórico trascendental, sin embargo creo que un hecho tocara a toda la humanidad en conjunto es difícil de encontrar y somos testigos del mismo en vivo y en directo, con cifras que se actualizan, con teorías conspirativas y cientos de vacunas que se hacen en distintos rincones del mundo para salvarnos de la pandemia.


Mi experiencia en esta cuarentena ha sido visceral, hacia dentro, no sólo estuve recluida en casa 90 días, sino que allí redescubrí el habitar con los otros con quienes compartís 24 horas, el olor a pan casero inundó mis mañanas de trabajo en la radio, desde mi escritorio mesa, mientras mi hija de repente se levantaba conmigo a las 6.30 hs. y aprovechaba de abrazos y besos, mientras yo tecleaba y me desdoblaba como madre y periodista.


Transité el despegue del colecho, necesité de una doble cuarentena para lograr que el proceso de ir a la cama de mi hija fuera amoroso y sin llantos. Y me encontré conmigo, con todos esos sueños no escuchados por tanto tiempo, con las postergaciones, con las llamadas de atención que la Laura interna me hacía desde hace tiempo, porque la vida era demasiado ajetreada y era más fácil subirse a las demandas ajenas que prestarme cabal atención. Sólo tengo gratitud por esta cuarentena, porque en este despojo y desparramo que ha generado yo volví a mirarme en mi absoluta desnudez y fue bello reencontrarme.



Laura Pereyra / Periodista /  Río Cuarto, Argentina / @yolamasgorda



Anita Salazar

Diseñadora

Metepec, México

@isabella_sabs_emp


La cuarentena nos aísla de un modo… pero nos acerca de otro…

Contábamos con las vacaciones de Semana Santa en donde por fin haríamos un descanso familiar, sin pensar que el "descanso" se nos extendería tanto. Han pasado 3 meses desde que comenzó la contingencia, con incertidumbre como pequeños empresarios y emprendedores, boutique cerrada y ventas escasas. Tal vez la situación económica aún no mejora y también tiene su lado positivo al hacer que compremos y desperdiciemos menos.

En cuestión de salud seguimos con los cuidados pertinentes y es una valiosa ayuda vivir en un poblado con pocos habitantes y algo alejado de grandes ciudades. Al estar en medio de dos ambientes vemos la gran realidad que reina en el país; por un lado en el sector rural y marginado la gran mayoría sale a trabajar, muchos sin las medidas de sanidad y con la esperanza de regresar sanos a casa; por otro lado vemos el sector comercial y los fraccionamientos de clase media a alta, que parecen desiertos y solo pocos de los comercios permitidos abren sus puertas, en donde la gran mayoría de habitantes pueden bien hacer trabajo desde casa o cuentan con algún ingreso para sobrepasar la tan nombrada crisis.

Por mi parte la creatividad y la energía están en modo ahorro de energía… enfocada más al trabajo interno, meditación y auto aceptación con amor. Me di cuenta que tal vez eso me ayudó a no ser presa de la ansiedad, depresión o estrés. Como familia considero que no tenemos grandes conflictos, disfrutamos reunirnos a la mesa, los tiempos de películas y juego (y vaya que con 2 adolescentes y un adulto joven eso dirían que es de complique)

Creo que mi conclusión sería:  adaptación, cada país, casa, persona, situación e historia es única. La contingencia terminará para cada quien cuando ya no tenga los medios para vivir y proveer a su familia porque no todos tenemos la misma situación, seguirnos apoyando. Todos con los debidos cuidados obviamente, prioritario tener o un ahorro o un seguro médico por si se ocupa. Gente negativa, imprudente e ignorante ha habido y habrá y seguirá así, no nos podemos desgastar con eso. Cuidemos a los nuestros de la mejor manera y a seguirle como decía mi papá… arriba y adelante.





Claudia Polanco
Periodista
Ibagué, Tolima



Nadie dice que es fácil la cuarentena. Pero se hace más difícil si todo el tiempo nos lamentamos por situaciones que, al menos hoy, no podemos controlar.
 
Estamos encerrados y no podemos viajar, ir a un restaurante o trabajar en la oficina. A muchos eso los entristece o enfurece. Ni modo. Así estamos todos y en todo el mundo, por eso es mejor pensar en aquellas situaciones que siempre añoramos y para las que ahora, por fin, tenemos tiempo. Aprovechemos esto que ocurre, tan raro, mientras dure.



Claudia Polanco / Periodista / Ibagué, Tolima / @Clapolanco

Gracias a Lina, Piedad, Claudia, Laura, Melissa, Anita y Luisa, por su colaboración y por soportar mi presión editorial ❤❤ (También besos para las que no lograron enviarlo).


#DeEstaSalimosJuntos

¡Nos seguimos leyendo!


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jueves, 25 de junio de 2020

Día 104, Desahogo. Por fin lo terminé, ojalá lo pueda leer.

¡Hola a todos!

No sé si a ustedes también les ha pasado o les está pasando lo que a mí en estos días raros. ¿Qué me pasó? que los he ido viviendo como en fases.

La primera, bastante esperanzadora. Realmente creía que el 14 de abril todo iba a estar controlado y superado. 

¡Que ilusa!



Luego, una larga fase de mucha incertidumbre y miedo. Como si estuviera viviendo dentro de una película de terror, en la que no solo no había gente en la calle, sino que tampoco había ruido. En la que una de las mayores preocupaciones era tener lo indispensable: Huevos, harina, leche, papel higiénico... como lo dijo  en entrevista el actor Ricardo Darín a comienzos de abril de 2020 👉click acá👈 la falta de sueño se volvió colectiva, la gente en las redes empezó a compartir que le costaba dormir, pero también gente que no era habitué de la cocina empezó a compartir recetas de cocina. Era todo muy raro. 

Mientras escribo esto pienso que ocurrió hace tiempo, mucho tiempo. Y tal vez sí, ya van más de dos meses de "ese tiempo". 

¡Y eso es MUCHO tiempo encerrados!



Luego, otra etapa como de... ¡se acabó la pausa mental! Es hora de la "reactivación". Muchos empezamos a movernos (en mi caso fue literal lo del movimiento) 👉click acá👈 Fue como si de alguna manera se acabara esa etapa de "duelo", de tristeza colectiva que sé que muchos de alguna manera vivimos. 

¿O solo fui yo?


Y finalmente esta, que arrancó después del 20 de mayo. La de la "nueva realidad".

 ¿Esta es la nueva realidad? ¡PLOP! 
(la del tapabocas y el miedo es la que NO me gusta, la de la economía solidaria me encanta)
  
Lo de la Economía solidaria me ha gustado mucho y creo que muchos hacemos lo que podemos para colaborar. 


¿Esta ya es la nueva realidad?

Han pasado más de 103 días desde que mi esposo y yo decidimos encerrarnos. Casi 10 días antes que se declarara la cuarentena obligatoria en Bogotá y pienso que la Laura del 13 de marzo de 2020 no estaba llena de esperanza, sino que más bien era ingenua. Muy ingenua.

Ingenua y rubia como Charlize Theron saliendo de rodaje... 

Confieso que yo sí pensaba que el instinto de supervivencia iba a prevalecer y por tanto, íbamos a quedarnos en casa cumpliendo con la cuarentena estricta como lo estábamos haciendo con toda mi familia, algunos en Viotá y nosotros acá en Bogotá, pero ya sabemos que no ha sido así, por las razones que sean.


El miedo sigue, yo sigo con miedo. Quiero seguir en casa, no quiero salir a la calle, mi paranoia no me dejaría estar tranquila. Además...

    ... Todo lo puedo en internet que me fortalece ☺. 



Tomada de: https://jrpokle.wordpress.com/2011/05/10/the-church-of-wi-fi/

Soy optimista, si bien sé que el mundo es complejo, también creo que se puede mejorar y procuro hacer todos lo días algo para que así sea. Digo esto y quiero que quede claro que también tengo mis momentos difíciles, como todos, pero intento que la dificultad no me gane.

Cuando arrancaba la pandemia, mejor, la cuarentena, publiqué un episodio en el Podcast#CuarentonasJuguetonas 👉"Desde la cuarentena" 👈 donde les contaba cuál era uno de mis principales miedos a esta situación, lograr el equilibrio financiero que sí o sí necesito, como todos. Lo acabo de volver a oír  y reconfirmo tres meses después que, como decían las abuelas: "mientras hay salud hay vida".  Acá vamos, acá seguimos.

¿Qué si he pensando en la muerte? Mucho. No quiero que me dé esa vaina, porque sino más una gripa me hace añicos, no me imagino esa vaina y todavía tengo muchos cositas que resolver acá y pues quisiera poder hacerlas, la comuna hippie, muchas más versiones de GORDA y el listado de proyectos que le he ido compartiendo a varios amigos. 😀 

Yo sé no es fácil para nadie vivir de esta manera, pero no hay otra, tenemos que adaptarnos y sobretodo, ser muy responsables con todo lo que mandan las autoridades sanitarias: Tapabocas, distancia social, protocolos de seguridad.

 
Vi esta foto en Twitter, en un artículo del diario Clarín y se me arrugó el corazón, como se me arruga cuando me entero que amigos y conocidos tuvieron que entregar locales y oficinas, porque es imposible pagar arriendos con los negocios cerrados. O cuando me dicen que les cancelaron el contrato y llega la súplica personal: ¡Dios, que no me toque a mi! Ninguno está exento. A todos nos puede pasar.  Y ahí regresa la angustia, pero también la cabeza a trabajar a mil para buscar posibles soluciones para ayudarnos. Para ayudarnos entre todos.


No quisiera ser ni Alcaldesa, ni Gobernadora, ni Presidenta de ningún lado. Que difícil todo.

Pero así como se me arruga el corazón con las noticias que son poco alentadoras, también me dibuja muchas sonrisas ver a la gente rebuscándola más que nunca, dándole la vuelta a la tuerca, todos tratando de ayudarnos de la manera que podamos, comprando, vendiendo o simplemente, dándoles visibilidad, en mi caso personal, a través de los medios que tengo a la mano: mis redes sociales. No sé si ha servido de algo, no sé si han vendido al menos un pan, no sé. Lo que sí sé con total certeza, es que lo hago con mucho gusto y sobretodo, con mucha esperanza, con mucha ilusión de estar siendo útil en estos momentos complejos.

Estoy completamente convencida, así como dice en este spot de la televisión argentina: Nadie sale campeón solo, y menos en estos momentos.




Empecé mil veces este Post/Entrada. La idea era otra, pero lo estaba haciendo desde el día 85 y hoy es el día 103 (creo) así que ojalá haya llegado hasta acá. Este fue mi desahogo de cuarentena, ¿cómo ha sido el suyo?


#ReciclandoPost

Directorio colombiano de marcas plus size 2020

¡Hola a todos! Desde hace un par de años, por esta época, suelo publicar un listado de las cosas que pasaron durante el año en el ...