domingo, 28 de enero de 2018

La decisión de Natalia (y la de Claudia, Paola, Johanna y la de todas)


¡Hola a todos!


Imagen tomada de Google.com
Me tomé la libertad de publicar en mi blog, algunas de las columnas que se publicaron en los últimos dos años en la revista Nueva, y voy a seguir publicando algunas de ellas, pues las personas a las que no les llegó a revista Nueva, no la pudieron leer. Además, porque la semana que acaba de pasar estuvo tan "acalorada", por cuenta de la respetable columna que escribió la periodista Claudia Morales en el diario El Espectador, pero también de la columna de, la también periodista, Paola Ochoa. Lo que yo escribí no tiene que ver directamente con los casos que las dos periodistas exponen, pero mi columna sí habla de algo que tiene que ver con ambos casos: El Respeto que a veces las mujeres no tenemos con las otras mujeres. Ésta es de hace como dos años. Así que ese "ayer", es de hace ya bastante tiempo. ** 

Ayer conocí el caso de Natalia. Es diseñadora gráfica, tiene treinta y pico, un hijo, es linda, muy linda, es bastante estilosa, talentosa, profesionalmente tiene éxito y se está separando después de 10 años de matrimonio.

Ella, aunque está tranquila con su decisión, pues sabe que la relación no va para ninguna parte, se desahogó contándome que su mamá y hermana, divorciada y madre soltera respectivamente, mujeres berracas que lucharon y sacaron adelante a sus hijos, han sido las que más han atacado su decisión. Y ella no lo puede creer (y yo tampoco).

Me sorprendió la verdad. Pero tendríamos que recordar el refrán que dice que, “no hay cuña que más apriete que la del mismo palo”, muy cierto. La realidad, en la mayoría de los casos, es que las mujeres somos muy duras entre nosotras. Exigimos respeto por las decisiones que tomamos, pero a veces se nos olvida respetar las que toman las otras, y entonces las juzgamos de mala manera.

Y mientras escribo esto, recuerdo parte de la carta ← (click si quiere leeerla) que la actriz Jennifer Aniston publicó en sus redes sociales donde le pide (en este caso a los medios de comunicación), que dejen de inventarle cuentos sobre si está embarazada, o gorda, o flaca, o enferma, o deprimida, o feliz. Dice ella que, “las mujeres estamos completas con o sin pareja, con o sin hijos. Decidimos por nosotras mismas en qué consiste la belleza cuando se trata de nuestros cuerpos. Esa decisión es sólo nuestra. Tomemos esa decisión por nosotras mismas y por las jóvenes en este mundo que nos toman como ejemplo".

¡Cuánta razón tiene Jennifer!

Imagen tomada de Google.com

Seguramente, a ustedes también les ha pasado. Si son mujeres y tienen más de treinta y pico, seguramente, han pasado por el siguiente interrogatorio:

¿No tiene novio/ No se ha casado/ Ya se casó y no tiene hijos / No quiere tener / No pudo tenerlos/ Ya se divorció/ Cómo así que renunció al trabajo estable / Cómo así que le gustan las mujeres / Qué va a rehacer su vida / Por qué está tan gorda / Tan flaca, está enferma /No se va a tapar las canas / Ya se dio cuenta que tiene arrugas debajo de los ojos?

¡A todas nos ha pasado, a todas! Y el interrogatorio femenino, tiene muchos más ítems, pero se me acaba el espacio.

El asunto es que pienso que la situación que vive Jennifer no es solo de ella, por supuesto, ella es un personaje público reconocido en todo el mundo, pero su situación no está tan alejada de la que está viviendo Natalia.


Insisto, las mujeres exigimos respeto pero a veces se nos olvida respetar a las otras mujeres. Las familiares de Natalia, piensan que ella está cometiendo el peor error de su vida al terminar su matrimonio de diez años, sin embargo, puedo asegurarles que yo ayer vi a una mujer tranquila, resuelta a asumir una nueva vida, y sin que yo tenga mayores detalles de los motivos que tuvo, la apoyo.

** Nota de la autora del blog y la columna.


¡Nos seguimos leyendo!

Escríbeme a  lapesadademoda@gmail.com
Sígueme en TW @lapesadademoda

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por dejar tu comentario. Puedes escribirme a lapesadademoda@gmail.com