lunes, 11 de noviembre de 2013

¿Por qué veo el Reinado Nacional de la Belleza?

¡Hola a todos!,

En pocos minutos arranca la transmisión de la ceremonia de Elección y Coronación de la que será la Señorita Colombia 2013/2014. Esta ceremonia ha sido durante más de 30 años, el programa de televisión más visto en el país. Entiendo que solo lo supera en audiencia, cada uno de los partidos de la Selección Colombia en época de eliminatoria, así que calculen la sintonía.

Pero este post no es para entrar en detalles de mediciones o de crítica a la pésima producción que hacen, y que cada año parece ir en detrimento del mismo evento, sino que les quiero hablar de lo que yo considero importante del Reinado, o al menos, lo que para mí era destacable en su momento.

 
Crecí viendo el Reinado de Cartagena, donde iban las que se consideraban eran las mujeres más lindas del país; jovencitas que estaban saliendo de la adolescencia, pertenecientes a familias reconocidas de sus lugares de origen; vestidas con unos trajes que para mí, a mis 8 años (1980, es el primero que recuerdo), era lo más cercano a ser una princesa como las de los cuentos de hadas, pero de verdad.

Yo vivía en Viotá y esperaba el Reinado para ver los trajes de fantasía. Inolvidable Paola Turbay luciendo como Audrey Hepburn en My FirstLady (en esa época ponían temáticas para los trajes); y luego en la noche de coronación, ver los trajes de lamé, canutillos, lentejuelas, chifones, el famoso escote, “palabra de honor”, esas rajas interminables en las piernas de las candidatas y vestidos con metros y metros de telas, que los hacían casi imposibles de maniobrar, pero tan propios de estas fechas novembrinas. ¿Quién en Colombia no sabe lo que es un escote palabra de honor, gracias a las descripciones que de los vestidos hacía doña Gloria Valencia de Castaño y luego su hija Pilar Castaño? Eso, se lo debemos al reinado, al menos, los de nuestra generación y las de ahí para atrás.

Desde mi esquina neófita de la moda, desde mi desconocimiento, pero a partir de la observación, puedo decir que muchos colombianos tuvimos acceso a la moda, gracias al Reinado en Cartagena. Eran otros tiempos, por supuesto.

En 1980 y hasta más de una década después, no existían las alfombras rojas y ver las pasarelas de París, era casi que una tarea imposible. Teníamos que esperar mucho tiempo, o al menos dos años -no existía Zara- como solía decirse, para que la moda parisina llegara a Colombia. Entonces, el Reinado era la pasarela por excelencia para mí, cuando vivía en Viotá.

 

También es imposible olvidar a Margarita de Rosa de Francisco, que en 1984, era más modelo que reina y eso se notaba en su pasarela y en su look. Llevaba el pelo corto y se veía bellísima. Sus trajes eran diferentes al resto y se notaba, pues desde entonces, su mamá doña Mercedes Baquero, que también había sido reina, ya se encargaba del vestuario de su hija.

Insisto, eran otros tiempos. Por supuesto, el reinado no evolucionó, aunque yo pensé que si había pasado, cuando Claudia Elena Vásquez (1996), lució un traje gris que si mi memoria no falla, era de Taller Barroco o de Olga Piedrahita, si alguien tiene el dato exacto, por favor, corríjame. Pero no, Alfredo Barraza siguió reinando y a él se le sumó Jaime Arango, que se volvió famoso por los atuendos de Paula Andrea Betancourt.

Ya no veo el desfile de traje de fantasía porque me parece que perdió encanto hace muchos años, y ahora me limito a ver la noche de coronación. Sé que no debo hacerme grandes ilusiones, pues los trajes siempre están llenos de brillos como si cada vestido fuera Times Square; manejan casi siempre las mismas siluetas y el manejo de color siempre se mueve entre rojo y blanco, sin mayores sorpresas. Y cuando sorprende, ¡ay Dios!

Sé que me voy a reír un montón con los comentarios de Twitter y esa es otra de las motivaciones que tengo para sentarme casi dos horas a ver el famoso Reinado Nacional de la Belleza. Sin embargo, reitero, yo si le agradezco al Reinado de Cartagena el haberme suministrado durante mis primeros años, una ‘inducción’ al mundo de la moda, aunque tengo claro que lo que usan las reinas no es fashion y ni siquiera lindo, por eso los diseñadores colombianos consolidados, temen entrar en ese mundo, para que no queden mal catalogados. Hernán Zajar y Francesca Miranda, son los únicos que en los últimos años se le han  medido al tema.

Tengo pendiente un post dedicado a Alfredo Barraza, a quien le reconozco -lo digo en serio- muchas cosas buenas para la moda colombiana. Pero ahora no tengo tiempo.

No los aburro más, no tengo candidata favorita, porque no les sigo la pista al reinado hace años así que no tengo criterio para escoger una. Eso sí, no renuncio a ver la noche de coronación, porque amo ver esos vestidos imposibles que se ponen las candidatas. Monto el post y prendo el televisor para ver a las más bellas de mi tierra.


¡Nos seguimos leyendo!

Escríbeme a  lapesadademoda@gmail.com
Sígueme en TW @lapesadademoda
Búscame en FB http://www.facebook.com/Lapesadademoda
Instagram/lapesadademoda
Pinterest/lapesadademoda